Schoenstatt para la Iglesia

El servicio empieza en nuestra comunidad principal, en nuestra casa, en nuestra familia. Pidamos a Dios que nos transforme en servidores.

Preguntemos a los que están a nuestro alrededor: “en qué puedo ayudarte”.

El servicio sirve para amar a los demás y tener detalles con el otro.

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