Schoenstatt para la Iglesia

sal-y-luz

Somos sal y luz, aportando un poco, damos mucho, con ello le damos más sabor y luz a lo que hace la gente.

Con ello también sanamos nuestras heridas, la sanación viene de los demás. El otro en su necesidad es un médico para mi.

 

 

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: