Schoenstatt para la Iglesia

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¿Entonces, qué hacemos?

Domingo de la alegría

Esta es la pregunta fundamental del tiempo del Adviento. Juan nos da la respuesta a través del amor al prójimo, prójimo en el que está Dios.

En el texto del Evangelio estamos todos representados según nuestra condición. Los que tienen deben dar, la túnica, la comida,… Los que son poderosos que sean justos y no exploten a los débiles, los fuertes que no se aprovechen de los débiles.

Juan prepara la llegada de Jesucristo que nos traerá un mensaje aún más radical.

En este Adviento, en esto Domingo de la Alegría, tenemos que empezar por amar a nuestro prójimo más cercano y con ello ir preparando nuestro corazón para que nazca Dios en el.

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