Schoenstatt para la Iglesia

EL  SANTUARIO  INTERIOR

Aquí está nuestra cascada,

porque desde el seno de Dios

ruedan las gracias

como torrentes

interminables y puros.

Aquí está el hogar

donde el Fuego de Dios

nos hace nuevamente niños,

con Padre y Madre

y hay regazo potente.

Aquí está nuestro taller

donde el Agua de Dios

templa nuestras cobardías

para hacerlas

pureza y fidelidad de Cristo.

Aquí está nuestro Sión,

donde el Viento de Dios

hace vigoroso y alegre

el anuncio del Reino

por valles y ciudades. Aquí está el palomar de María

donde el cielo traspasa la tierra

y cada hijo grita de gozo

en un silencio claro

de azucenas y cirios;

¡Dios Trino, inunda

el alma de Schoenstat!

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