Schoenstatt para la Iglesia

EL  ALTAR

Ahí está, hecho de madera  para el sacrificio,

como la leña de Abraham,

en el ofrecimiento de Isaac,

el hijo único.

También ahora preguntamos:

¿cuál es el cordero  que va a ser sacrificado?

Es Jesús  única Oveja de Dios aceptable,

pero también nosotros:

Cristo prolongado en los siglos.

Ese altar espera  con los leños preparados

la inmolación  de los segundos

de las horas y los días,

de las obras asumidas  en las manos de Dios. Todo,

tiempo y materia, silencio e historia,

experiencias y sentidos,

en Cristo Jesús, deviene redención

para los hombres  y alabanza al Padre

por los siglos.

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