Schoenstatt para la Iglesia

MARIA UN MILAGRO DE LA GRACIAS

 

“Ave María, gratia plena”. Con estas palabras entró el ángel Gabriel al lugar donde se encontraba María para anunciarle el mensaje y proposición que Dios le ofrecía. Realmente, grandes fueron las palabras que allí se dijeron y escucharon y que desde aquel día se propagaron de pueblo en pueblo, de nación en nación, sin que jamás puedan enmudecer de labios de los hombres.  

Una persona auténtica que se sabe llevada por la gracias divina, puede sobrellevar, en cierto sentido, la dureza de la vida. No se quebranta si cree y ama.

 (P. José Kentenich – “María, si fuéramos como Tu”).


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