Schoenstatt para la Iglesia

Día 3 de mayo

María siempre conservó  el saludo del Padre en sus oídos y el Sí en sus labios. No sólo en la hora de la Anunciación sino durante su vida entera y sobre todo en el Gólgota. En todo momento y en todo lugar, también en las horas mas amargas y pesadas, escuchaba Ella el saludo del Padre, meditaba con sencillez qué podría significar y contestaba luego con un SI. (P. J. Kentenich)
  • ¿Qué nos quiere enseñar Ella con esto?
  • ¿Nos saluda el Padre en nuestra jornada diaria?
  • ¿nos pide algo?
  • ¿cuál es nuestra respuesta?

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: